La Secretaría de Trabajo de la Nación actualizó los datos de los empleadores activos. En Santa Fe, un informe en base a datos oficiales advierte una nueva retracción en enero, con impacto concentrado en pequeñas firmas y extendido a la mayoría de los sectores productivos.

El documento fue realizado el Observatorio de la Industria de la UTN.BA en base a los datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT) de la Secretaría de Trabajo de la Nación. El mismo señala que el número de empleadores activos se ubica en 488.177, apenas un escalón por encima del peor registro de la serie analizada: 486.782 empresas en septiembre de 2021.
Este declive se inserta en una dinámica de gran inestabilidad que marcó la última década. El historial productivo del país muestra un “comportamiento oscilante” desde 2015, caracterizado por ciclos sucesivos de expansión y retroceso.
Previo al escenario actual, se registró un prolongado declive que encontró su piso durante el segundo semestre de 2021. Tras aquel desplome, el tejido empresarial logró hilvanar un período de crecimiento sostenido con 27.422 compañías nuevas y que se mantuvo vigente hasta que La Libertad Avanza asumió como gobierno.
Análisis sectorial
En este camino, la tendencia de paralización de plantas, fábricas y lugares de trabajo que se observó en la era Milei impacta en ramas clave como la industria, el comercio, el sector textil, metalúrgico, alimenticio y automotriz, entre otros.
En términos absolutos, el comercio lidera la pérdida con 6.291 establecimientos menos. El rubro industrial, por su parte, registra la desaparición de 3.025 fábricas. Dentro del mundo fabril, los subsectores más afectados fueron: “Textil, confección y calzado” (-753 unidades productivas); “Otros productos de metal” (-414) y “Alimentos y bebidas” (-314).
Otros sectores también muestran retrocesos significativos. La industria maderera perdió 231 fábricas (una merma del 10,8% de su cantidad total), mientras que el rubro de muebles y colchones redujo 111 unidades productivas.
A pesar del contexto adverso, solo algunas actividades mostraron leves mejoras. Las actividades administrativas crecieron un 5,9% y las asociaciones y servicios personales un 2,7%, mientras que el sector de minería y petróleo se mantuvo prácticamente estable, con una suba marginal del 0,1%.
El informe también advierte que los cierres visibles representan solo una parte del problema. Muchas empresas continúan operando bajo esquemas de ajuste para evitar la quiebra, incluyendo suspensiones y despidos. Casos como Georgalos (600 trabajadores suspendidos), Acindar (200) y Procter & Gamble (400 despidos) reflejan la magnitud de la crisis. En paralelo, automotrices como Stellantis y Toyota debieron reducir turnos o frenar la producción.
En cuanto al impacto geográfico, La Rioja encabeza la lista de provincias más afectadas, con una caída del 19,7% en la cantidad de empresas. Le siguen Chaco (-12,4%), Tierra del Fuego (-11,7%), Misiones (-10,8%) y Catamarca (-10,5%). En términos generales, todas las provincias registraron retrocesos, con la única excepción de Neuquén, que mostró un leve crecimiento del 0,3%.La provincia de Santa Fe continúa registrando una caída en la cantidad de empresas, según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT). El relevamiento muestra que entre diciembre de 2023 y enero de 2026 se perdieron 2.588 empleadores, lo que equivale a más de tres empresas menos por día en promedio.
Qué pasa en Santa Fe?
De acuerdo a los registros oficiales, en diciembre de 2023 había 50.729 empleadores, mientras que en diciembre de 2025 la cifra bajó a 48.316 y en enero de 2026 se redujo a 48.141, lo que confirma la continuidad de la tendencia negativa.
El análisis surge de un informe elaborado por Juan Manuel Pusineri en base a datos de la SRT, que advierte sobre la persistencia de la retracción en el entramado productivo provincial.
Nueva caída en enero
El informe destaca que solo en enero de 2026 se registró una baja de 175 empleadores, lo que marca un inicio de año con retracción en el entramado productivo provincial.
Uno de los principales rasgos de la caída es su concentración en las firmas de menor tamaño. Según el análisis, la pérdida se explica casi en su totalidad por la desaparición de empresas con hasta 10 trabajadores, mientras que las medianas presentan variaciones menores y las grandes se mantienen relativamente estables.
Sectores afectados y factores de la caída

La retracción alcanza a la mayoría de las actividades económicas. Se observa un impacto significativo en el sector servicios —especialmente aquellos vinculados a la producción—, así como también en industria, comercio, construcción y el agro, que no queda al margen por su relación con el mercado interno.
El informe señala como uno de los factores centrales la contracción del mercado interno, vinculada a la caída del consumo y el deterioro de los ingresos, lo que golpea con mayor fuerza a las pequeñas empresas.
A esto se suma la mayor apertura de importaciones, que genera presión sobre la producción local y el comercio.
Como resultado, el documento advierte un retroceso en la cantidad de empresas y un deterioro del entramado productivo de la provincia, en un contexto donde la recuperación aún no se consolida.