Expertos anticipan la probabilidad de que un evento climático agresivo impacte sobre el territorio argentino y gran parte del mundo en la segunda mitad de 2026 / En Santa Fe re reunión la Mesa de Alerta Temprana y Preparación.

La posible llegada de un «Súper El Niño» mantiene en alerta a meteorólogos y autoridades en Argentina, ante el riesgo de lluvias intensas, inundaciones y eventos climáticos extremos en los próximos meses.

Aunque aún no hay confirmación definitiva, organismos internacionales estiman probabilidades crecientes de que el fenómeno se desarrolle.

Según reportes recientes de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos, existe una probabilidad en aumento de que El Niño se consolide durante 2026, con distintos niveles de intensidad. Sin embargo, especialistas advierten que todavía hay incertidumbre sobre si alcanzará una magnitud extrema.

El fenómeno de El Niño se produce por un calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico ecuatorial, asociado a cambios en los vientos alisios. Este proceso altera los patrones climáticos a nivel global.

En su versión más intensa, denominada «Súper El Niño», puede generar lluvias por encima de lo normal en regiones como el Litoral y la región pampeana, además de tormentas más frecuentes y persistentes.

«El calor acumulado en el océano puede trasladarse a la atmósfera y generar un efecto de retroalimentación que intensifica el fenómeno», explicó el meteorólogo argentino Pedro Di Nezio.

Qué podría pasar en Argentina

De confirmarse, los primeros efectos podrían comenzar a observarse hacia mediados de 2026, con un posible pico de intensidad en diciembre.

Los modelos climáticos anticipan un aumento significativo de las precipitaciones, especialmente en la Mesopotamia y la provincia de Buenos Aires. Esto elevaría el riesgo de inundacionesdesbordes de ríos y complicaciones en zonas urbanas.

En los últimos meses, varias provincias ya registraron lluvias por encima del promedio. En Santa Fe, por ejemplo, se reportaron acumulados en pocos meses que superaron los niveles habituales de todo un año.

Impacto en el agro y la economía

El fenómeno también podría tener efectos directos sobre la producción agropecuaria. Históricamente, El Niño está asociado a mejores rindes en cultivos como soja, maíz y trigo por el aumento de lluvias.

Sin embargo, los especialistas advierten que un evento extremo puede generar el efecto contrario: anegamientos, pérdida de cosechas y dificultades logísticas.

Un informe internacional señala que, en escenarios intensos, las variaciones climáticas pueden impactar en las cadenas productivas y en la economía regional.

Incertidumbre y monitoreo

A pesar de las proyecciones, los expertos insisten en la cautela. Actualmente, la probabilidad de un evento extremo es menor al 25%, mientras que es más alta la chance de un Niño débil o moderado.

«Todavía estamos en una etapa de bastante incertidumbre», señaló Di Nezio, quien indicó que las definiciones más precisas podrían conocerse hacia junio.

En este contexto, organismos meteorológicos y gobiernos provinciales comenzaron a reforzar el monitoreo y las medidas preventivas ante posibles eventos extremos.

Preparación ante escenarios extremos

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ya anticipó para el trimestre mayo-julio una mayor probabilidad de lluvias en gran parte del país y temperaturas superiores a lo normal.

Frente a este escenario, especialistas destacan la importancia de la planificación, el seguimiento de pronósticos y el fortalecimiento de sistemas de alerta temprana.

Reunión en Santa Fe

La provincia de Santa Fe fue sede de la primera reunión de la Mesa de Alerta Temprana y Preparación ante El Niño 2026, organizada por la Agencia Federal de Emergencias (AFE). El objetivo fue analizar la situación actual, revisar antecedentes y evaluar el posible impacto del fenómeno en las provincias de la Cuenca del Plata.

Del encuentro, realizado en la Casa de Gobierno de la capital provincial, participaron el secretario de Protección Civil y Gestión de Riesgos de Santa Fe, Marcos Escajadillo; el director ejecutivo de la Agencia Federal de Emergencias, Santiago Hardie; y representantes de Misiones, Corrientes, Chaco, Entre Ríos y Buenos Aires, además de otras autoridades nacionales y provinciales.

Tras la reunión, Escajadillo destacó la importancia de la jornada y agradeció a la AFE por haber elegido a Santa Fe como sede inicial de estos encuentros con las provincias que podrían verse afectadas por el fenómeno: “Tenemos que prepararnos, aunque todavía no sabemos cuál será su intensidad”, afirmó.

El funcionario remarcó que el Gobierno Provincial ya trabaja sobre esta hipótesis de riesgo y explicó que se solicitó a municipios y comunas la actualización de sus planes de contingencia, con el objetivo de fortalecer la articulación local.

En relación con el contenido del encuentro, Escajadillo precisó que se abordaron las tormentas recientes y los fenómenos convectivos, con la intención de avanzar hacia un protocolo único de actuación junto al Gobierno nacional. “La idea es optimizar recursos para brindar una respuesta más rápida y eficaz a los damnificados”, señaló

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