Ejemplo de superación y resiliencia, Mayte Puca nació en Bariloche con una luxación de cadera, producto de una mala praxis. Vivió gran parte de su infancia enyesada y superó 4 operaciones. Una 5ta. operación podía dejarla en silla de ruedas, y un médico cubano le aconsejó la natación como una alternativa. Empezó a caminar recién a los 7 años y hoy es la mejor nadadora de aguas abiertas del mundo.
Cuando creas que algo es imposible, que no hay forma de salir, leer la historia de vida de la flamante ganadora en la categoría Damas de la Santa Fe-Coronda, puede hacerte cambiar de opinión.

Mayte sufrió una mala praxis: cuando tenía 9 meses el padre notó que tenía dificultades para caminar y el médico confirmó que tenía una pierna más corta que la otra como consecuencia de que la cadera había sido sacada de lugar al nacer. Meses después la operaron y estuvo ocho meses enyesada. Luego de casi un año sin poder moverse, y en el comienzo de la rehabilitación, los médicos le dijeron a sus padres que la operación había quedado mal y que debían volver a intervenirla quirúrgicamente. Eso ocurrió cuando la nena tenía 3 años y le costó otro año más de yeso.
A los 5 años, Mayte se sometió a una doble cirugía en una operación y estuvo casi dos años más sin poder caminar, a raíz de la operación de cadera en la que le implantaron platino en su pierna izquierda.
Dos años después, a los 7, la pequeña comenzó a caminar, aunque con dificultades, por lo que sus padres decidieron llevarla a Cuba para tratar de evitar un futuro destinado a la silla de ruedas. En aquél país le dijeron que tenía 80% de músculos atrofiados, pero que había chance de recuperarse a través de ejercicios que le hagan evitar la prótesis, pero que eran ejercicios que debía realizar todos los días, toda la vida. Por eso, Mayte se quedó tres meses con su familia en Cuba y allí aprendió esa rutina, además de estar dos horas por día dentro de una pileta, donde nació esa relación que hoy une a Mayte con el agua y que la tiene en la actualidad no sólo como una de las mejores deportistas de Río Negro, sino también como una ganadora de la vida.
Fue así que a los 8 años empezó a competir en pileta, pero el destino le tenía guardado otro golpe bajo. A los 9 años sufrió la pérdida de su papá. «Él nunca me pudo ver nadar ni superarme, las barreras que he tenido que en realidad fueron un motor, un impulso, para superarme y salir adelante, lo hice por él y para demostrarle que iba a poder hacer mucho más de lo que esperaban los médicos y le comentaban», explicó la nadadora.
A los 13 años empezó a competir en Aguas Abiertas y a los 17 se convirtió en Internacional, pero los obstáculos que fue superando a lo largo de todo el trayecto, la convierten sin duda alguna, en un ejemplo de superación.
En su primer nacional (2015) de Aguas Abiertas que fue en Santa Fe logró calsificar al Sudamericano pero Mayte no pudo salir caminando de la pileta. «Ahí me me propuse como meta salir por mis propios medios en cada carrera», relató. «Me di cuenta que podía y fue el empuje para que hiciera el circuito 20 kilómetros en Querétaro. Me preparé dos meses en 2022, gané, batí un récord y pude salir caminando«, recordó con orgullo.

Mayte Puca, que por si fuera poco, también es Licenciada en Criminología y Criminalística, viene de ganar dos años consecutivos la tradicional Capri-Nápoles, y ahora se dio un pequeño gustito, ganar la «más linda del mundo» en su primera participación.
Mayte Puca, la nena que a empezó a caminar a los 7 años y a los 26 es la mejor nadadora de aguas abiertas del mundo.
Aplausos de Pie.