Luego de las medidas de público conocimiento, tomadas por el Gobierno Nacional, que afecta a varios organismos, entre ellos el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), nos acercamos hasta la Agencia de Extensión Rural de nuestra ciudad, donde dialogamos con dos de sus Agentes; Vivana Lisa y el Ing. Hugo Amherd sobre la situación que atraviesan, la incertidumrbe sobre el futuro laboral pero también sobre la continuidad de la Agencia, y cómo afectan estas medidas tomadas al organismo en particular y a la sociedad en general.
Acá te dejamos los momentos más destacados de la nota, al estilo «Desde el Faro»;
LA FUNCIÓN DE LAS AER: «No contar más con Pro-Huerta y Cambio Rural es una falencia importante»
«En la Provincia de Santa Fe hay tres estaciones experimentales; una en Reconquista, otra en Rafaela y otra en Olivero, con distintas agencias de extensión que cubren toda la provincia de Santa Fe. Las AER son brazos de esas agencias experimentales (la de Gálvez depende de la experimental Rafaela), cuyo objetivo es llegar a todo el territorio con el trabajo planificado institucionalmente que se aborda desde los consejos locales».
«En este momento nosotros tenemos distintas actividades, proyectos locales, proyectos de tambo a menor escala, proyectos de medición de napa freática, seguimiento y control de cultivos, sobre todo de trigo, de verdeo, de sorgo, de girasol. Se hacen todos los ensayos de la red de cultivos, que es una red a nivel nacional, donde todos los datos salen desde aquí, desde la agencia de extensión rural y se comparan con otros cultivos sembrados en otros lugares, y después, también, está la red del control».

«Hay dos proyectos grandes que, durante más de 30 años se vinieron desarrollando en el INTA, como son -Cambio Rural-y -Pro Huerta-, con un fuerte impacto en la parte de agricultura familiar y en el periurbano y que ya no están más. Eso, para nosotros, es una falencia importante. Más allá de que tratamos de seguir vinculados en el territorio con la familia pero ya no se cuenta con esas capacidades que tenía el INTA en su momento».
LA SITUACIÓN ACTUAL: «Son momentos de mucha angustia. Estamos como caminando sobre una cornisa».
«Desde lo personal, estamos atravesando estos momentos con angustia, pero no es solamente por la desaparición de la AER, porque ya se han cerrado agencias de extensión, en el AMBA ya se han cerrado agencias de extensión rural, es una incertidumbre muy complicada porque no sabemos qué puede pasar mañana. El nivel de información que estamos teniendo no es el adecuado y estamos como caminando sobre una cornisa que no sabemos si nos van a pasar a disponibilidad, si van a cerrar la agencia, si va a haber retiros voluntarios. Ahora salió un Decreto que, más o menos nos orienta un poco, pero seguimos con mucha incertidumbre todavía,en lo laboral y en lo personal, porque en caso de trasladarnos a otras zonas, como ha pasado en Provincia de Buenos Aires, es muy difícil, sobre todo cuando tenés que hacer 200, 300 kilómetros para ir a tu nuevo lugar de trabajo».

«En este momento somos cuatro personas que trabajamos acá. Llegamos a ser siete,después una persona renunció, otra persona pidió el traslado y el año pasado se dio un retiro voluntario en el cual perdimos a uno de nuestros compañeros, así que quedamos cuatro. Por supuesto que el gobierno nacional habla de una superpoblación; siempre van a hacer eso. Ahora yo pregunto ¿qué es o cuánto es poco y cuánto es mucho?. Se está trabajando siempre en más temas, en más investigación, en más extensión y te puedo asegurar que en el INTA todos entramos por concurso, nos evalúan una vez al año a todos los agentes. no hay que se sepa hecho de corrupción en el INTA»
«Creemos que el gobierno no llega a entender las consecuencias o no dimensiona lo que es tocar a una institución como la nuestra, como el INTI, el CONICET y todas las que está tocando. Acá siempre se trabajó, y se trabajó mucho y a conciencia y con mucho criterio, y creo que como acá, eso pasa en todas las agencias de extensión, todas las experimentales y los centros regionales».
LOS CAMBIOS GENERADOS POR EL GOBIERNO: «Las decisiones las toman desde un escritorio en Buenos Aires. No saben lo que es trabajar en territorio».
«En cuanto a la Gobernanza, el INTA es un ente que tiene un Consejo Directivo que, en su momento tenía 10 sillas, 10 lugares donde se decidían los lineamientos a trabajar. Sacaron dos de esas sillas, que era la representación que tenían las facultades de agronomía y veterinaria. De las 8 que quedaron, cuatro van a ser para las cooperativas o asociaciones agropecuarias y cuatro que son puestas por el Gobierno Nacional. Y ante cualquier situación que haya que decidir, si hay un empate, lo desempata el presidente del INTA, que obviamente está puesto por el gobierno. O sea, que no tenemos más esa facultad de poder decidir sobre lo que se va a trabajar».
«Por otro lado, nos sacaron la autarquía. O sea, antes nosotros dependíamos de un porcentaje de las importaciones. Ahora ya no; sino que vamos a depender directamente de la Secretaría de Agricultura, que a su vez depende del Ministerio de Economía, y van a ser ellos los que van a decidir dónde se va a poner la plata y el presupuesto que vamos a tener»
«La tercer pata es la descentralización. Antes éramos un organismo descentralizado y ahora somos un organismo concentrado, en el que obviamente las decisiones las van a tomar en el gobierno en Buenos Aires. De hecho, muchas de las decisiones que ya se tomaron las toman desde un escritorio. No saben lo que es trabajar en un territorio. Entonces es muy difícil asá seguir trabajando«
"Las decisiones son el tipo de país o el tipo de diseño del país que quiere el gobierno nacional. No se piensa en lo social,no hay diálogo, por eso sacaron Pro Huerta, Cambio Rural, Agricultura Familiar. La Mesa de Enlace que nos representaba no pudo tener injerencia en las decisiones; hablar de lo social parece que es mala palabra. Ese el modelo de país que quieren, donde da la sensación de que quieren trabajar para las grandes empresas".
«Con estas decisiones se pierde soberanía y federalismo, porque el federalismo lo tenemos nosotros en las provincias con cada una de las instituciones y el INTA. El INTA se perfila hacia los trabajos de los consejos locales. O sea, no es que inventamos nosotros nuestro propio trabajo, sino que es a pedido del territorio. Eso por un lado. Y por otro lado, creemos que no estamos hablando de no producir o de producir mucho como quiere el gobierno, pero sí hacerlo de una forma sustentable y de acuerdo a la sociedad. ¿De qué me vale producir mucho si el peón rural va a ganar poco, o no vamos a tener en cuenta los ciclos biológicos en los cultivos, no vamos a hacer, ni rotaciones, sino que vamos, lo único que nos interesa es el rendimiento? Eso es pan para hoy y hambre para mañana».
» El INTA siempre trabajó de acuerdo a la sostenibilidad de los sistemas. Si perdemos esto no hay un buen futuro para la Argentina».
