En el marco de un conversatorio desarrollado en la Biblioteca Popular «Dr. Andrés Egaña», vecinos autoconvocados de Gálvez recibieron al comunicador social y documentalista Ricardo Serruya y al periodista e investigador Germán Mangione (integrante del Foro por la Recuperación del Paraná y del Encuentro Federal por la Soberanía). El encuentro estuvo centrado en analizar los alcances del debate legislativo sobre la ley de extranjerización de tierras, los recientes cambios en la Cámara de Senadores y las consecuencias del modelo extractivista sobre la soberanía territorial.

Durante la jornada, los referentes destacaron el valor de la movilización comunitaria y la necesidad de sostener debates informados en pueblos y ciudades para evitar que las reformas legislativas se resuelvan de espaldas a la ciudadanía.
«Cuando la gente conoce el tema, es difícil estar de acuerdo con entregar el territorio»
Los disertantes remarcaron el rol clave de la organización ciudadana para instalar este tema en la agenda pública y visibilizar los mecanismos de control que corre peligro de perder el Estado:
«Agradecemos a los vecinos autoconvocados que organizaron esto porque es centralmente un tema que necesita mucho debate. Con las discusiones de último momento que hay sobre la ley, se logró avanzar en que sea de debate público y no de espaldas a la gente. Nos pasó en las asambleas a las que hemos ido: cuando la gente conoce un poquito en profundidad el tema, es muy difícil estar de acuerdo con la idea de entregar el territorio argentino.»
Respecto a las intenciones de desregulación económica y ambiental expresadas en las iniciativas nacionales, advirtieron sobre la fragmentación de la autoridad federal:

«La ley apunta a desregular y sacar todas las herramientas de control que tiene el Estado sobre el territorio, la economía y las limitaciones al modelo extractivista. Nos parece preocupante porque avanza no solo sobre la soberanía y la posibilidad de decidir, sino incluso sobre la idea del Estado como unidad. Al otorgar a provincias, municipios y departamentos la posibilidad de ir definiendo cuestiones sobre su territorio, se va disgregando la idea de control nacional.»
Modificaciones en el Senado, Ley de Fuego y «apropiación de hecho»
Aunque en las últimas horas se conoció el retiro del Capítulo 3 en la Cámara de Senadores —módulo que abordaba directamente la desregulación de la Ley de Tierras—, los especialistas enfatizaron que el proyecto mantiene artículos de alto riesgo social y ambiental:
«Se sacó una partecita, el capítulo 3, lo cual celebramos porque era muy pero muy controversial y negativo respecto a la extranjerización de lugares claves. Pero quedan otras cosas que también nos preocupan mucho, como la Ley de Fuego y los desalojos exprés.»
En ese sentido, profundizaron sobre la gravedad de los desalojos en zonas rurales y ancestrales:
«Piensen en desalojos de comunidades que a lo mejor hace decenas o centenas de años que están allí, y que ahora alguien con un papel —que incluso puede ser falaz— puede dejar a la gente sin tierra, sin su producción, sin su historia y hasta sin sus cementerios.»
Asimismo, se diferenció la compra legal de hectáreas de la apropiación territorial que ejercen de hecho los grandes megaproyectos extractivos en distintas provincias del país:
«Hay un montón de tierra que no fue comprada desde el punto de vista del título de propiedad, sino que hoy no podés entrar porque hay proyectos extractivistas que se han apropiado de tal manera que el ingreso está bloqueado. Pasa en Andalgalá y en montones de lugares con la minería a cielo abierto: hay montañas a las que no podés entrar. La soberanía también tiene que ver con eso.»
«Depende de nosotros y de la presencia en las plazas»
Sobre el escenario político y el futuro del proyecto en el Congreso, Serruya y Mangione coincidieron en que el intento de modificar la legislación no es un hecho aislado e instaron a la comunidad a mantener la alerta y la movilización:
«Esta es la quinta vez que intentan tratar este tema. Evidentemente hay mucho interés en que salga esta ley. Este gobierno ha planteado que generalmente da un paso atrás para dar dos adelante, pero el resultado depende de nosotros: depende de cuánta gente haya mañana en las plazas en cada ciudad, en cada pueblo de cada provincia del país y de cómo llevemos a cabo esta lucha.»



