La iniciativa fue impulsada por el concejal Germán Bacarella y propone establecer la emergencia por un año, crear una Mesa Territorial y un Observatorio Local, además de implementar programas de prevención y participación juvenil.

El concejal Germán Bacarella, del Bloque Justicialista, presentó ante el Concejo Municipal de Gálvez un proyecto de ordenanza que propone declarar la Emergencia en Salud Mental en el ámbito de la ciudad por el término de un año, con posibilidad de prorrogarla por igual período mediante una nueva ordenanza.
La iniciativa busca fortalecer las políticas públicas municipales vinculadas con la promoción, prevención, detección temprana, acompañamiento e intervención en situaciones relacionadas con la salud mental, con especial atención en niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
Entre los fundamentos, el proyecto menciona el crecimiento de problemáticas vinculadas con los consumos problemáticos, las violencias, el uso perjudicial de las tecnologías y distintas situaciones de vulnerabilidad social. En ese sentido, sostiene que el Municipio, por su cercanía con la comunidad, constituye un ámbito adecuado para desarrollar políticas territoriales e intersectoriales.
Un Plan Municipal de Salud Mental
En caso de aprobarse la ordenanza, el Departamento Ejecutivo Municipal debería implementar el Plan Municipal de Salud Mental Comunitaria y Participación Juvenil, como herramienta para abordar la emergencia declarada.
El plan tendría que incluir acciones vinculadas con la promoción del bienestar, la prevención, la detección temprana, la derivación oportuna y el acompañamiento de personas y familias. También contemplaría la participación comunitaria y juvenil, la capacitación de distintos actores y la producción de información para orientar las políticas públicas.
La autoridad de aplicación sería el área municipal competente en materia de Salud o Desarrollo Humano, que tendría a su cargo la coordinación de las acciones y organismos creados por la norma.
Creación de una Mesa Territorial
Uno de los puntos centrales de la propuesta es la creación de una Mesa Territorial de Salud Mental, con carácter permanente, consultivo, participativo y estratégico.
Este espacio estaría integrado por representantes del Departamento Ejecutivo, el Concejo Municipal, las áreas de Salud, Desarrollo Humano, Educación, Deportes y Cultura, efectores públicos, instituciones educativas, universidades, colegios profesionales, clubes, centros culturales, organizaciones comunitarias y entidades vinculadas con las juventudes.
Entre sus funciones se encontrarían la elaboración de un diagnóstico participativo de la situación local, la identificación de problemáticas prioritarias, la articulación entre organismos e instituciones y la elaboración de informes semestrales.
Un Observatorio Local
El proyecto también plantea crear un Observatorio Local de Salud Mental, que tendría como objetivo producir información confiable para la elaboración y evaluación de políticas públicas.
El organismo podría realizar relevamientos periódicos, elaborar indicadores locales, identificar factores de riesgo y protección, detectar problemáticas emergentes y publicar informes anuales.
La propuesta establece que los datos deberían ser procesados y difundidos de manera agregada y anonimizada, en cumplimiento de la normativa vigente sobre protección de datos personales y resguardo de la identidad de niñas, niños y adolescentes.
Participación juvenil y trabajo en las escuelas
Bacarella propone además la creación de un Programa Municipal de Promotores Comunitarios Juveniles de Salud Mental, destinado a formar jóvenes como agentes de promoción del bienestar, prevención y participación comunitaria.
El programa buscaría fortalecer las redes de apoyo entre pares, favorecer la detección temprana de situaciones de vulnerabilidad, desarrollar campañas y generar espacios de escucha y construcción comunitaria.
En las instituciones educativas de nivel secundario, el proyecto contempla la posibilidad de implementar talleres sobre habilidades socioemocionales, prevención del suicidio, consumos problemáticos, convivencia escolar, prevención de violencias, uso saludable de tecnologías y educación emocional.
Las escuelas podrían adherir voluntariamente al programa.
Financiamiento y control
La iniciativa establece que las acciones se financiarían mediante recursos del Fondo Municipal de Salud y otras partidas presupuestarias que determine el Departamento Ejecutivo.
También se prevé la posibilidad de gestionar convenios con organismos provinciales y nacionales, universidades, organizaciones de la sociedad civil y organismos internacionales.
En materia de seguimiento, el Ejecutivo debería remitir al Concejo Municipal informes trimestrales sobre el estado de implementación de la ordenanza. A su vez, los informes de la Mesa Territorial y del Observatorio Local deberían ser de acceso público, respetando la confidencialidad de los datos personales.

El proyecto deberá ser analizado y debatido por el Concejo Municipal antes de una eventual aprobación. En caso de ser sancionado y promulgado, se establecen plazos de 30 días para constituir la Mesa Territorial y reglamentar la norma, y de 60 días para presentar el Plan Municipal de Salud Mental Comunitaria y Participación Juvenil. 🧠🏛️