EDITORIAL
En un futbol cada vez más cortoplacista, hablar de proyectos a largo tiempo puede sonar a utopía. Pero que aburrida sería la vida sin los sueños no?
Y el Sporting un día se animó a soñar a largo plazo, no se comió el amague de los que exigen resultados inmediatos, puso la pelota en el piso, y empezó a tocar, despacito, sin apuro pero convencido. Si había que retroceder se retrocedía, pero no por falta de coraje sino para tener el panorama más claro. Supo esperar en un mundo donde la paciencia es mala palabra. Apostó a los pibes y no como slogan de campaña, apostó en serio.
Por eso, decir que el Jorge Newbery salió campeón hoy es un desatino; lo de este domingo fue una consecuencia lógica de un proyecto serio, pero en realidad, el Sporting empezó a salir campeón hace muchos años; cuando varios de estos pibes que hoy le dieron su primera estrella aún no sabían ni atarse los cordones de los botines.
Dicen que el tiempo pone todo en su lugar, y hoy el destino quiso que esa última pelota; la más pesada de la historia del club, le quedara a uno de esos pibes; @tomiiheltner .
Crack el «Flaco»; por lejos uno de los mejores del año; caminó esos 2.500 millones de metros que separan la mitad de cancha del punto de penal, con la responsabilidad en la espalda, no sólo de darle al club de sus amores el primer título de Liga Galvense, sino el de coronar un proyecto que lo vio siendo una semillita que hoy se convirtió en historia.
Ayer había subido una historia, con la «verde» puesta, apenas siendo un niño, demostrando que en este fútbol de copas regaladas y valores trastocados, todavía hay lugar para los que juegan por amor. Y cuando llegó el momento, el zurdo hizo lo que sabe, lo que está en su naturaleza pero también lo que aprendió en el club que hoy lo celebra; la acarició, casi como pidiéndole permiso para tocarla; y el resto fue locura; a festejar con los mismos pibes que arrancaron esta película.
El Sporting fue campeón y no es porque hizo las cosas bien sólo este año; las hizo bien desde hace mucho. Porque Lucio Bianco es amo y señor del mediocampo, porque Nico Sierra se banca todos los dolores, vuelve cuando lo necesitaban, se faja con Dejón y con cualquiera que se le interponga, sin temerle a nada. Porque Airaldi, Cenci, y Teves juegan con una personalidad que asombra, porque entra Panzerini y en la primera, en lugar de revolearla, amaga y hace pasa de largo a su marcador, porque la seriedad del proyecto también estuvo en darle a los Profes Seba y Pachi la conducción; dos que ya venian transitando el camino con estos pibes. Y porque los que vinieron de afuera, entendieron a la perfección de qué iba esto.
El sábado destacábamos que el CDJN era finalista en las cinco categorías superiores de la Liga, y no era una cuestión anecdótica, sino la de resaltar precisamente esto que hoy dio su primer gran fruto; la proyección a largo plazo y que , así en el fútbol como en la vida, siempre hay lugar para las utopías.
El «Verde» dio la vuelta con los que se animó a soñar y supo construir. Eso lo hace, aún, más digno campeón.
FELICIDADES!!