Leonardo Ramón Rivero será juzgado desde este miércoles como supuesto jefe de una asociación ilícita que habría planificado y ejecutado robos en Santa Fe, Buenos Aires y Córdoba. La investigación también incluye al menos tres viviendas de Gálvez que fueron marcadas como posibles objetivos. Durante la huida del asalto a Bernardo de Irigoyen, uno de los integrantes de la banda murió tras tirotearse con la Policía y volcar sobre la Ruta Nacional 11, en jurisdicción de Coronda.

A más de diez años del violento golpe comando que conmocionó a Bernardo de Irigoyen, comenzará este miércoles el juicio oral y público contra Leonardo Ramón Rivero, señalado por la Fiscalía como uno de los cabecillas de una organización dedicada a cometer robos en distintas provincias del país.

El debate tendrá como único imputado a Rivero, un hombre de 54 años, oriundo de José León Suárez, provincia de Buenos Aires, quien actualmente se encuentra detenido en ese territorio por otra causa judicial.

El tribunal estará integrado por los jueces María Celeste Minniti, Pablo Sebastián Ruiz Steiger y Héctor Aiello. La acusación estará a cargo del fiscal Omar De Pedro, quien anticipó que solicitará una pena de 17 años de prisión.

Rivero será juzgado por los delitos de robo calificado por el uso de arma de fuego en poblado y en banda, reiterado en cinco oportunidades; privación ilegítima de la libertad agravada por la violencia y amenazas reiteradas. Además, se le atribuye haber sido jefe de una asociación ilícita dedicada a planificar y ejecutar asaltos en diferentes puntos del país.

Un golpe comando contra todo un pueblo

El hecho principal de la acusación ocurrió el 4 de marzo de 2016, alrededor de las 9 de la mañana, en Bernardo de Irigoyen.

Según la investigación, al menos seis hombres llegaron al pueblo a bordo de dos automóviles, uno de ellos un Peugeot 207, y se dividieron para concretar un raid delictivo que incluyó edificios públicos, comercios y la oficina de correos.

El primer objetivo fue la Comisaría Novena, ubicada en inmediaciones de Sarmiento y Lisandro de la Torre. Allí, los delincuentes sorprendieron al comisario y, mediante el uso de armas de fuego, le exigieron que entregara su pistola.

“Quedate quieto, no te muevas, dame la pistola”, le habrían advertido, antes de golpearlo y sustraerle distintas pertenencias, entre ellas la credencial policial, una tarjeta de débito y su teléfono celular.

En ese momento también se encontraban en la dependencia dos personas que habían concurrido a realizar una denuncia. Tanto ellas como el personal policial fueron obligados a tirarse al piso.

Rehenes, golpes y robos en la comuna

La banda continuó su recorrido en el Juzgado Comunal, donde uno de sus integrantes ingresó armado, redujo al juez Raúl Bonansea y lo encerró en el baño.

Al mismo tiempo, otros dos delincuentes se dirigieron a un comercio dedicado al cobro de impuestos, ubicado junto a la sede comunal. Allí amenazaron al cajero apoyándole un arma en la cabeza y le exigieron el dinero de la caja: aproximadamente 166.000 pesos.

El empleado fue tomado como rehén y trasladado hasta la comuna, donde también fueron reducidos los trabajadores que se encontraban allí.

Luego, los asaltantes ingresaron al despacho del entonces presidente comunal, Jorge Raúl Carcavilla, quien se encontraba reunido con otras dos personas. Los delincuentes lo golpearon y se llevaron teléfonos celulares, 50.000 pesos en cheques de pago diferido y 20.000 pesos en efectivo.

Antes de retirarse, amenazaron a las víctimas para que permanecieran en el suelo y no intentaran levantarse.

El raid terminó en la oficina del Correo Argentino, donde sustrajeron alrededor de 16.487 pesos.

La fuga terminó con un tiroteo y una muerte

Luego del golpe, los delincuentes escaparon en distintas direcciones. Una parte de la banda huyó hacia el sur por la autopista Rosario-Santa Fe y arrojó algunas pertenencias durante el trayecto.

En tanto, Carlos Entivero, uno de los integrantes de la organización, escapó hacia el norte por la Ruta Nacional 11. Al llegar al cruce con el denominado camino al cementerio, en la ciudad de Coronda, se produjo un enfrentamiento armado con agentes policiales.

Durante la persecución, el vehículo volcó y Entivero murió. El episodio sumó un desenlace trágico a uno de los golpes comando más recordados de la región.

Una organización con objetivos en varias provincias

La investigación sostiene que la banda no habría actuado únicamente en Bernardo de Irigoyen. La Fiscalía considera probado que Rivero organizó y participó, junto con al menos otras cuatro personas, de una asociación destinada a cometer robos en las provincias de Santa Fe, Buenos Aires y Córdoba, con actividad registrada desde, al menos, 2014.

Entre los objetivos que la organización habría marcado mediante tareas de inteligencia figuraban:

•Una vivienda de Pergamino, Buenos Aires, donde habría dos cajas fuertes.•Una propiedad ubicada en una zona cercana a Crespo.•Un joyero de la provincia de Córdoba.•Al menos tres viviendas de la ciudad de Gálvez.

De acuerdo con la acusación, estos últimos hechos no llegaron a concretarse, pero los integrantes de la banda habrían realizado tareas previas de inteligencia para avanzar sobre esos domicilios.

La detención de Rivero y otros condenados

Ocho meses después del golpe en Bernardo de Irigoyen, Rivero fue localizado en el Juzgado de Paz del partido bonaerense de San Miguel. Luego fue trasladado a la provincia de Santa Fe, donde quedó detenido.

Con el avance de la causa, recuperó la libertad tras permanecer un tiempo en prisión preventiva. Sin embargo, posteriormente fue detenido en el marco de otra investigación y continúa privado de su libertad en Buenos Aires.

Otros dos integrantes de la organización, Héctor Osvaldo “El Viejo” Gudiño, de 54 años, y Omar “Gringo” Fernández, de 50, ya fueron condenados en 2022 mediante procedimientos abreviados, luego de reconocer su participación en la banda que había planificado distintos robos en Santa Fe y la región.

Ahora será el turno de Rivero, cuyo juicio promete reabrir uno de los episodios delictivos más impactantes de la historia reciente del departamento San Jerónimo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *