Los últimos datos disponibles muestran un deterioro en varios indicadores sociales y económicos de la Argentina. La pobreza dejó de descender, el consumo masivo volvió a caer y el mercado laboral registra un crecimiento de los puestos informales por encima del empleo registrado.

La pobreza volvió a ubicarse en torno al 30%

Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA) estimó que la pobreza alcanzó al 30% de la población durante el primer trimestre de 2026, mientras que la indigencia llegó al 6,5%.

La medición muestra un cambio de tendencia. La pobreza había alcanzado un mínimo del 26,9% en el tercer trimestre de 2025, pero subió al 29,9% en el último trimestre del año y se ubicó en torno al 30% entre enero y marzo de 2026.

De acuerdo con el análisis, alrededor de 1,8 millones de personas quedaron por debajo de la línea de pobreza entre el tercer trimestre de 2025 y el primer trimestre de este año.

En la comparación interanual todavía se observa una mejora: la pobreza pasó del 31,4% al 30%. Sin embargo, el ritmo de descenso se frenó y los especialistas advierten sobre un posible estancamiento o reversión de la tendencia.

Cabe aclarar que el último dato semestral oficial publicado por el INDEC había ubicado la pobreza en el 28,2% durante el segundo semestre de 2025. La estimación trimestral de la UCA utiliza microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares y permite observar la evolución más reciente.

El consumo masivo acumuló una caída del 2,9%

El consumo también refleja la pérdida de poder adquisitivo de los hogares. Según la consultora Scentia, el consumo masivo cayó 2,7% en junio en comparación con el mismo mes de 2025.

De esta manera, acumuló una baja del 2,9% durante el primer semestre de 2026 y encadenó seis meses consecutivos de retroceso interanual.

La caída fue aún mayor en los supermercados de cadenas, donde alcanzó el 4,6% en el primer semestre. El único canal que mostró una mejora significativa fue el comercio electrónico, aunque todavía representa una porción reducida del consumo total.

Los datos muestran, además, un cambio en los hábitos de compra: los consumidores comparan más precios, buscan promociones, eligen segundas marcas y reducen el volumen de sus compras.

Según relevamientos privados, el 34% de las ventas de consumo masivo se realiza actualmente bajo promociones, mientras que más de la mitad de las categorías se desplazó hacia presentaciones de menor desembolso.

La informalidad laboral alcanzó al 44,2% de los asalariados

El mercado de trabajo es otro de los puntos de preocupación. De acuerdo con datos analizados por Chequeado a partir de la EPH del INDEC, la informalidad laboral alcanzó al 44,2% de los asalariados en el primer trimestre de 2026.

Se trata del nivel más alto de los últimos dos años y representa un incremento de 3,4 puntos porcentuales respecto del mismo período de 2024, cuando la tasa era del 40,8%.

En paralelo, la desocupación llegó al 7,8%, lo que equivale a aproximadamente 1,7 millones de personas si se proyectan los datos de la EPH a todo el país.

El empleo creció levemente, pero principalmente a través de puestos informales y de pocas horas. Desde noviembre de 2023, además, se perdieron alrededor de 308.000 empleos asalariados registrados, según los registros administrativos analizados.

La precarización también se observa en los ingresos: muchos trabajadores que perdieron un empleo formal y pasaron a la informalidad o al trabajo por cuenta propia sufrieron una reducción de su poder adquisitivo.

Un escenario de mayor fragilidad

La combinación de pobreza estancada, caída del consumo y crecimiento de la informalidad refleja las dificultades que atraviesan millones de hogares.

Durante el primer trimestre de 2026, la Canasta Básica Total aumentó 9,6% y la Canasta Básica Alimentaria subió 11,6%, mientras que los salarios registrados avanzaron alrededor de 7%, según el análisis difundido por Primera Edición.

El resultado es una pérdida de capacidad de compra que afecta especialmente a las familias que se encuentran cerca de la línea de pobreza. En esos hogares, una suba de los alimentos, las tarifas o una reducción de los ingresos puede modificar rápidamente su situación.

📌 Fuentes: INDEC, Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, Chequeado, Scentia, Ámbito y Primera Edición.

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