Durante octubre se refuerza la concientización sobre el cáncer de mama y la importancia de consultar a tiempo. La mamografía es una herramienta central para detectar lesiones antes de que aparezcan síntomas, mientras que conocer las propias mamas ayuda a reconocer cambios que requieren atención médica.

🎗️ Cada octubre, el llamado de Octubre Rosa vuelve a poner en agenda la prevención y la detección temprana del cáncer de mama. La campaña busca promover información confiable, facilitar el acceso a controles y recordar que un diagnóstico oportuno puede mejorar las posibilidades de tratamiento.
El cáncer de mama se produce cuando algunas células de la mama crecen de manera descontrolada y forman un tumor. Según la Organización Mundial de la Salud, en 2024 se diagnosticaron 2,4 millones de casos en mujeres en todo el mundo y se registraron 694.000 muertes. Aunque afecta principalmente a mujeres, también puede presentarse en varones: representan entre el 0,5% y el 1% de los casos.
En Argentina, la Sociedad Argentina de Mastología estima que se detectan entre 15.000 y 20.000 casos nuevos por año y que una de cada ocho mujeres llegará a desarrollar la enfermedad a lo largo de su vida, de acuerdo con la información difundida por la entidad.
Controles: la mamografía no se reemplaza con el autoexamen

El cáncer de mama puede no presentar síntomas en sus etapas iniciales. Por eso, la Sociedad Argentina de Mastología recomienda que las mujeres sin antecedentes familiares comiencen con mamografías anuales a partir de los 40 años. Si existen antecedentes familiares, la edad de inicio y la frecuencia de los controles deben conversarse con un especialista: la entidad sugiere evaluar comenzar diez años antes de la edad en que se diagnosticó el familiar.
La indicación puede variar según los antecedentes personales y familiares y la evaluación médica. Por eso, es importante consultar con un profesional para definir qué controles corresponden en cada caso.
Conocer el propio cuerpo también es importante, pero el autoexamen no reemplaza la mamografía ni los controles médicos. Su utilidad está en reconocer cambios entre una consulta y otra y pedir asesoramiento si aparece alguna señal diferente.
Señales que requieren consulta
Ante cualquiera de estos cambios, se recomienda consultar con un profesional de la salud, aunque no necesariamente signifiquen cáncer:
•Un bulto, nódulo o endurecimiento en la mama o la axila.•Cambios en el tamaño o la forma de una mama.•Hundimientos o retracciones en la piel o el pezón.•Enrojecimiento o descamación de la piel o del pezón.•Secreción por el pezón, especialmente si contiene sangre.
La mayoría de los nódulos mamarios no son cancerosos, pero es necesario que un profesional determine su origen. No conviene esperar a que el cambio desaparezca ni postergar la consulta.
Factores de riesgo y cuidado de la salud
La edad y los antecedentes familiares son factores que no pueden modificarse. También pueden aumentar el riesgo la obesidad, el consumo nocivo de alcohol, el tabaquismo y determinados antecedentes reproductivos o tratamientos hormonales. Sin embargo, tener un factor de riesgo no significa que la enfermedad vaya a desarrollarse, y muchas personas diagnosticadas no tienen antecedentes familiares conocidos.
Mantener hábitos saludables puede contribuir al cuidado general de la salud, pero no garantiza evitar el cáncer de mama. La detección temprana y el acceso a una evaluación y tratamiento oportunos siguen siendo fundamentales.
Octubre Rosa es una oportunidad para informarse y acercarse a los controles, pero el cuidado no se limita a un mes: si aparece un cambio en las mamas o hay dudas sobre cuándo realizarse estudios, la consulta médica es el primer paso.
